Cómo planificar tu temporada ciclista
Guía práctica para planificar una temporada completa de ciclismo amateur. Cómo elegir objetivos, dividir la temporada en bloques, programar tests y dejar espacio al descanso.
Casi todos los ciclistas amateurs con los que he hablado entrenan bien por días sueltos y mal por temporadas enteras. Salen, hacen series, descansan, pero les falta una foto a doce meses vista. El resultado típico: marzo en gran forma, mayo cansados, junio "ya veremos" y septiembre rezando porque vuelva la motivación.
El problema no es la motivación ni las ganas. El problema es que entrenan sin estructura temporal: saben qué hacer cada martes, pero no saben por qué ese martes encaja en la semana, ni esa semana en el mes, ni ese mes en el objetivo final. La planificación de temporada resuelve exactamente eso. No exige más horas de entrenamiento — exige decidir cuántas horas, de qué tipo y cuándo.
En el pelotón profesional, la temporada se diseña con 12-18 meses de antelación. Cada bloque tiene un propósito fisiológico claro, y las carreras se clasifican por nivel de importancia para decidir cómo llegar a cada una. Los amateurs pueden aplicar exactamente el mismo marco a su escala. A continuación va el esquema con el que organizo el calendario anual de mis ciclistas, adaptado para alguien que entrena entre 6 y 12 horas semanales y tiene 1 o 2 objetivos al año.
El primer paso: elige objetivos antes de mirar el calendario
Esto suena obvio y es lo que más se incumple. Antes de pintar nada en Google Calendar, decide:
- Cuál es tu objetivo A. El evento del año, el que define toda la temporada. Suele ser una marcha grande, una carrera por etapas, un viaje, o un test concreto (subir el FTP a X vatios). Solo uno.
- Uno o dos objetivos B. Eventos importantes pero no críticos. Sirven para mantener motivación y para evaluar cómo vas. Pueden ser carreras locales, una marcha de preparación, una salida épica con amigos.
- Los objetivos C. Cualquier otro evento en el calendario. No preparas nada especial para ellos — llegas como estés y listo.
- Una "razón" detrás del objetivo A. Si te preguntan en agosto por qué estás entrenando, debes tener una respuesta concreta más allá de "porque sí". La razón es el combustible cuando llegan las semanas duras.
Sin objetivos claros, todo el resto del plan es decoración. Y peor: te llevará a entrenar cualquier cosa cualquier semana, que es la mejor receta para no mejorar.
Los 4 bloques de una temporada de ciclismo
Una temporada bien estructurada se divide en cuatro fases con propósito fisiológico distinto. Intentar saltarse alguna es el origen de la mayoría de los estancamientos que veo en ciclistas amateurs.
Bloque 1: transición y fuerza (noviembre-diciembre, 6-8 semanas)
Esta es la fase que más se salta y la que más previene lesiones a largo plazo. Después del cierre de la temporada anterior, dos o tres semanas off completas (caminar, otros deportes, cero estructura) y luego una vuelta progresiva con volumen bajo y mucho trabajo de fuerza en gimnasio.
El objetivo fisiológico aquí no es aeróbico: es estructural. Fortalecer el tejido conectivo, corregir desequilibrios musculares y construir la base de fuerza que el cuerpo va a necesitar para aguantar el volumen del invierno sin romperse. Dos sesiones por semana, ejercicios multiarticulares (sentadilla, peso muerto, prensa, press), progresando carga de manera realista. Sin máquinas de aislamiento ni circuitos de alta intensidad. Cómo elegir los ejercicios y periodizar la fuerza a lo largo del año lo detallo en entrenamiento de fuerza para ciclistas.
Bloque 2: base aeróbica (enero-febrero, 8-10 semanas)
El bloque donde se construye el FTP de marzo en adelante. Mucha Z2, poca calidad. Si entrenas 10 horas semanales, 7-8 son Z2 puro. Una sesión de fuerza-resistencia (Z3 ascendente o sweet spot suave) y poco más.
La base aeróbica es la inversión de mayor retorno a largo plazo. Andy Coggan y Hunter Allen lo documentan en detalle en Training and Racing with a Power Meter: sin una base aeróbica sólida, el trabajo de alta intensidad no produce las adaptaciones esperadas porque el sistema oxidativo no está desarrollado para soportarlas. Los amateurs que se saltan la base y van directo a intervalos mejoran rápido las primeras semanas y se estancan antes del verano.
Los tests se hacen al final de la fase, no al principio. Si testeas en enero recién salido de transición, infravalorarás tu FTP y entrenaras seis semanas con zonas demasiado bajas. Un test a finales de febrero, con la base construida, da un número mucho más representativo. Más sobre cómo medir bien tus zonas: zonas de potencia de Z1 a Z7.
Bloque 3: específico (marzo-mayo, 10-12 semanas)
Aquí entra la calidad de verdad. Una o dos sesiones a la semana de Z4-Z5, elegidas según el objetivo A:
- Si tu objetivo A es una marcha de fondo (granfondo, gran clásica), el peso va a Z3-Z4 sostenida con bloques largos (2x20, 3x12 al 95-100% FTP).
- Si tu objetivo A es una carrera por etapas o criterium, el peso va a Z5-Z6 con intervalos cortos (5x5, 4x4, 6x1).
- Si tu objetivo es un test personal (FTP, KOM en una subida concreta), trabajo específico replicando las condiciones del esfuerzo.
El volumen total se mantiene similar al de la fase de base; lo que cambia es la distribución dentro de cada semana. Joe Friel lo describe bien en The Cyclist's Training Bible: el bloque específico no añade volumen, cambia el énfasis. Sigues haciendo mucha Z2, pero la sesión de calidad pesa más en la sensación general y en la carga semanal.
Bloque 4: competición y pico de forma (junio-septiembre)
Las semanas previas al evento A se reducen el volumen entre un 30 y un 50 % manteniendo la intensidad. El objetivo del tapering es llegar con fatiga baja y forma alta — no es "afinar la resistencia de última hora" sino consolidar todas las adaptaciones del bloque específico. Llegas afilado, descansado y motivado.
Después del evento A, dos o tres semanas off (volumen muy bajo, intensidad cero o casi). No por debilidad — por inteligencia. El cuerpo necesita eliminar la fatiga acumulada antes de volver a entrenar bien para los objetivos B del verano.
Cómo calcular las semanas de cada bloque según tu objetivo
La duración de cada bloque depende directamente de cuándo está el objetivo A. Este es el marco que uso para calcularlo hacia atrás desde la fecha del evento:
| Bloque | Duración mínima | Duración recomendada | Notas |
|---|---|---|---|
| Tapering previo al evento A | 1 semana | 1,5-2 semanas | Más tapering para atletas con más volumen |
| Bloque específico | 8 semanas | 10-12 semanas | Menos de 8 no produce adaptaciones completas |
| Bloque de base aeróbica | 6 semanas | 8-10 semanas | La base determina el techo del específico |
| Transición y fuerza | 4 semanas | 6-8 semanas | Imprescindible para evitar lesiones |
| Total mínimo desde cero | 19 semanas | 26-32 semanas | ~5-8 meses de preparación real |
Ejemplo práctico: objetivo A el 14 de junio. Contando hacia atrás: tapering desde el 1 de junio (2 semanas), específico desde el 6 de abril (8 semanas), base desde el 25 de enero (10 semanas), transición desde el 15 de noviembre (10 semanas). El plan empieza a mediados de noviembre del año anterior.
Si llegas tarde — por ejemplo en abril para un objetivo de septiembre — la estructura recomendada es una mini-temporada de 16-20 semanas: 4 semanas de base comprimida, 8-10 de específico, 2 de tapering y 2 post-evento. Acepta desde el principio que no llegarás al 100 % del potencial, pero llegarás mucho mejor preparado que sin estructura.
Periodización de la carga: semanas de carga y descarga
La relación entre semanas de carga y semanas de descarga es uno de los aspectos más infravalorados del entrenamiento amateur. Sin descarga programada, acumulas fatiga sin consolidar adaptaciones — y el cuerpo mejora durante el descanso, no durante el esfuerzo.
Ratio 3:1 versus 2:1 según el nivel
La regla clásica en periodización (documentada por Coggan y Banister desde los años 80) es un ratio 3:1: tres semanas de carga progresiva seguidas de una semana de descarga. Este ratio funciona bien para la mayoría de los ciclistas amateurs con buena capacidad de recuperación.
Sin embargo, para ciertos perfiles el ratio 2:1 (dos semanas de carga, una de descarga) rinde mejor:
- Atletas mayores de 45-50 años, cuya capacidad de recuperación es más lenta.
- Personas con alta carga laboral o de estrés externo al entrenamiento.
- Atletas que vienen de una fase con poco volumen base y están construyendo rápidamente.
- Cualquiera que observe señales de sobreentrenamiento antes de la tercera semana: frecuencia cardíaca en reposo elevada, rendimiento en intervalos por debajo de lo habitual, sensación de piernas pesadas persistente.
Una semana de descarga correcta baja entre un 30 y un 40 % el volumen total, mantiene una sesión de calidad ligera (no se elimina la intensidad, se reduce) y añade un día más sin bici. Lo que no hace es eliminar toda la actividad: la recuperación activa a Z1 acelera la disipación de fatiga metabólica mejor que el sedentarismo completo.
Cómo integrar las carreras objetivo en la planificación
La clasificación A, B, C en la práctica
Clasificar los eventos del calendario es el mecanismo que impide que cualquier carrera de domingo se convierta en un "objetivo A improvisado" que desbarata el plan.
Carreras A (1 o máximo 2 al año): el objetivo central de toda la temporada. Para llegar a ellas hay tapering real (reducción de volumen 1-2 semanas antes), ajuste de nutrición los días previos y plan de carrera específico. El resto del año existe para llegar aquí en las mejores condiciones posibles.
Carreras B (2-4 al año): eventos importantes para los que sí te preparas, pero sin tapering completo. Puedes bajar el volumen 3-4 días antes y luego retomar el plan normal. Sirven para evaluar el nivel real, mantener la motivación durante el bloque específico y practicar estrategia de carrera o nutrición.
Carreras C (el resto): participas como parte del entrenamiento. No cambias nada en el plan la semana previa. El resultado es irrelevante para la planificación. Si coinciden con una semana de descarga, perfecto; si no, llegas como estés.
La trampa de los eventos B convertidos en A
El error más frecuente que veo: el ciclista llega en buen estado a una carrera B de mediados de mayo, la hace bien y de repente decide que esa es la más importante del año. Cambia el tapering, recorta el bloque específico que quedaba y llega al evento A de julio subentrenado. Los eventos B solo funcionan como escalones si se usan como tales.
Errores más comunes al planificar la temporada
- Elegir el evento A demasiado tarde en el año. Si el objetivo A está en septiembre u octubre, el invierno pierde sentido porque queda muy lejos. Lo ideal es que el objetivo A esté entre mayo y agosto, con opción de un segundo ciclo en septiembre si el calendario lo permite.
- Empezar la base demasiado intenso. El bloque de base se llama base por algo. Ver vatios altos en febrero es tentador, pero hacerlo a costa del volumen Z2 es hipotecar el techo de marzo en adelante.
- No periodizar la fuerza en gimnasio. Muchos ciclistas hacen fuerza en noviembre y la abandonan en enero. La fuerza debería mantenerse (en volumen reducido) hasta el bloque específico. Sin ese mantenimiento, las adaptaciones neuromusculares se pierden antes de que hayan sido transferidas al pedaleo.
- Saltarse las semanas de descarga. La semana de descarga en el momento de mayor motivación parece un castigo. Pero si la saltás, la cuarta semana de carga empieza a acumular fatiga que no se disipa, y la calidad de las sesiones de calidad cae exactamente cuando más importa. La descarga no es opcional.
- Tests en momento equivocado. Testear el FTP al principio de cada bloque en lugar de al final. El resultado es siempre bajo porque el cuerpo acaba de comenzar a adaptarse, las zonas quedan mal calibradas y el siguiente bloque se entrena con potencias incorrectas.
- Añadir carreras C al plan sin actualizar la estructura. Una marcha que "no cuenta" sigue costando 150-200 TSS. Si hay tres carreras C en un mes, la carga real de ese mes está muy por encima de lo planificado y la descarga siguiente no es suficiente.
- Planificar el año ideal, no el año posible. El plan diseñado para la semana perfecta siempre falla. Diseña para tu semana media o tu semana peor, no para la mejor. Un plan que se cumple al 80 % durante 24 semanas rinde más que un plan perfecto que se cumple al 40 %.
Herramientas para planificar la temporada
TSS, CTL y ATL como brújula de carga
La planificación a 12 meses tiene mucho más sentido cuando se articula en torno a métricas de carga objetivas. El TSS (Training Stress Score) convierte cada sesión en un número que refleja duración e intensidad combinadas. La CTL (Chronic Training Load) es el promedio ponderado de TSS de las últimas seis semanas — básicamente, tu forma actual. La ATL (Acute Training Load) refleja la fatiga de los últimos siete días.
Con estos tres valores puedes planificar la temporada de forma cuantitativa: "en la semana pico quiero llegar a 500 TSS, el bloque de base debe construir CTL de 40 a 65, y llego al evento A con TSB positivo entre +5 y +15". Sin esas métricas estás estimando a ojo. Con ellas tienes una guía que ajustar, no una predicción infalible. Para entender cómo se calculan y cómo usarlos semana a semana, el artículo TSS, IF y NP: cómo leer la carga de entrenamiento lo explica desde cero.
Herramientas de seguimiento
- TrainingPeaks o Intervals.icu: los dos más completos para visualizar CTL/ATL/TSB y programar el plan anual con carga planificada vs ejecutada.
- Hoja de cálculo propia: para muchos amateurs es suficiente. Una columna por semana, TSS objetivo por fase, fecha del evento A marcada. Simple y funciona.
- El calendario del teléfono: para eventos B y C. Que estén visibles con antelación suficiente para tomar decisiones de tapering o no.
Resumen
La planificación de temporada no es para profesionales: es la única forma de que un ciclista amateur con tiempo limitado pueda mejorar de manera sostenida año tras año. Los puntos clave:
- Empieza siempre por el objetivo A; sin él, planificar no tiene sentido.
- Cuatro bloques al año: transición, base aeróbica, específico y competición. Cada uno con propósito fisiológico diferente.
- Calcula la duración de cada bloque hacia atrás desde la fecha del evento A.
- Periodiza la carga con ratios 3:1 (nivel estándar) o 2:1 (atletas mayores, alta carga vital).
- Clasifica los eventos en A, B y C y trátalos de forma distinta en la planificación.
- Tests al final de cada fase, no al principio.
- Descarga cada 3-4 semanas, sin negociación.
- Diseña el plan para tu semana posible, no para la ideal.
Una temporada de 12 meses bien estructurada rinde más que dos años entrenando "lo que toca cada día". La diferencia no está en los vatios de cada sesión — está en la coherencia del plan que conecta todas esas sesiones.
Si quieres que el plan se ajuste automáticamente según tu wellness diario, tus actividades reales y tu historial de carga, el software de planificacion de entrenamiento ciclista Nutrilaps lo hace por ti. Puedes empezar gratis.
Dentro de cada bloque, la decisión de fondo es qué modelo de periodización aplicar: lineal o ondulada, cada uno con su caso de uso. Y para acompañar todo esto con nutrición coherente, repasa cómo deberías cargar hidratos los días previos a un evento importante.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Friel, J. — The Cyclist's Training Bible (5th ed., VeloPress, 2018).
- Allen, H. & Coggan, A. — Training and Racing with a Power Meter (3rd ed., VeloPress, 2019).
- Issurin, V. B. — New horizons for the methodology and physiology of training periodization. Sports Medicine, 2010.
- Banister, E. W. — Modeling elite athletic performance. Physiological Testing of the High-Performance Athlete, 1991.
- TrainingPeaks — Annual Training Plan.
Tags
¿Quieres aplicar todo esto sin perderte?
Nutrilaps automatiza la planificación, la nutrición y los informes para entrenadores y atletas de resistencia. Prueba 14 días gratis sin tarjeta.
Probar Nutrilaps →Miguel Ángel Fernández
Exciclista profesional (Burgos-BH · Kern Pharma). Fundador de Nutrilaps.
Corrí más de seis años como profesional en el pelotón UCI. Ahora construyo Nutrilaps para que cualquier ciclista —amateur o élite— pueda entrenar con la misma metodología que usé en carrera.
Sigue leyendo
Cómo planificar tu temporada ciclista
Guía práctica para planificar una temporada completa de ciclismo amateur. Cómo elegir objetivos, dividir la temporada en bloques, programar tests y dejar espacio al descanso.
Leer →
CiclismoEntrenamiento de fuerza para ciclistas: qué dice la evidencia y cómo periodizarlo todo el año
La fuerza mejora tu economía de pedaleo, tu sprint y tu salud ósea sin pesarte. Qué dice la ciencia (pesada vs explosiva), la dosis mínima eficaz y un plan anual periodizado con variantes para gimnasio, material básico o sin material.
Leer →
CiclismoPeriodización lineal vs ondulada
Diferencias prácticas entre periodización lineal y ondulada en deportes de resistencia, con ejemplos de cuándo usar cada una según tu nivel, calendario y disponibilidad.
Leer →